• ¿Cómo sobrevivir a que tu hijo muera dentro de ti?

    El 23 de enero, cuando me comunicaron que el corazón de Uriel no latía, yo tampoco lo sabía. Qué ironías, la mañana de antes había estado en monitores y la matrona me dijo que su corazón galopaba como el de un caballo. Después, ella me acompañó en el parto y me confesó que cuando le contaron que había ingresado porque mi bebé había muerto no se lo podía creer… Tampoco mi ginecólogo, el doctor Duárez, de la Fundación Jiménez Díaz. Había estado en revisión con él unas horas antes, la tarde anterior. Esperábamos vernos las caras otra vez cuando Uriel decidiese salir al mundo, pero no fue así…Vuelvo al tema…

  • Tengo una estrella. Un bebé estrella.

    Que nació y murió dentro de mí. Al que no pude acunar y que se fue antes de poder tocarlo. Nos conocimos en el hospital, en una visita a mi ginecólogo. Le miré y me enamoré. Le miré y sentí que toda mi vida cobraba sentido en ese instante. Un instante que duró 9 meses… Se llamaba Uriel y su corazón dejó de latir en la semana 39 de gestación, llevándose parte del mío. Uriel, mi bebé luchado. Uriel, el sueño de mi vida. Tardó en llegar y llegó sano, guerrero como su mamá, fuerte. Un embrión que se aferró a la vida a la primera y dejó a los…