• Volver al trabajo después del desastre

    Septiembre es el mes de las rutinas. Y es un mes que me encanta. Se acerca el otoño, mi estación favorita… Y también la vuelta al trabajo de la mayoría. Me acuerdo de la mía después de la baja de maternidad, aunque no fue en septiembre sino en mayo. Las semanas antes de la incorporación fueron terribles. Tenía ganas de retomar la rutina porque pensaba que eso me ayudaría a mejorar el estado de ánimo y porque el techo de casa se me caía a pedazos, pero al mismo tiempo no me veía con la fuerza para afrontar el recibimiento de los compañeros a los que había despedido contentísima para…

  • El camino que ya he recorrido

    El 23 de enero de 2018 la mujer que yo era murió con la noticia de la muerte de mi hijo. En ese instante, todos los sueños, los planes, los logros conseguidos, absolutamente todo, se marchó con él. Y ese día comenzó un camino de reconstrucción que me está transformando en la persona que voy siendo ahora, otra distinta a la que una vez fui. Con Uriel murió esa parte de mí inocente que me hacía tan feliz. Sin tanto miedo, sin tantas marcas en el alma. Ahora sé cuánto puede doler la vida, así que ya no conservo esa forma inocente de mirarla. La lista de herramientas que perdí…

  • Embarazos, nacimientos y tu propio duelo

    Uriel murió en mitad de un boom demográfico familiar. Justo dos meses y medio después del nacimiento de mis sobrinos mellizos y cuando mi sobrino Marco estaba a punto de cumplir un año. No recuerdo celebración más triste para mí que aquella, tan vacía, tan brutalmente fuera de todo. Tan ausente, tan miserablemente condenada a seguir sin él. Justo cinco meses después, nació mi sobrina Candela. Y antes de acabar el año dos de mis primas anunciaban que estaban embarazadas. En medio de ese maremágnum de hormonas de la felicidad y oxitocina, las preguntas formuladas al aire y sin respuesta: ¿y por qué mi hijo se tuvo que morir? ¿Cómo…

  • Granada y cómo un montón de médicos escucharon mi historia

    He necesitado unos días para digerir todo lo que viví en Granada, un tiempo para asimilar y poner palabras a tanta emoción.     Me desplacé hasta allí para participar como ponente en el “Curso de cribado, prevención y atención a la muerte perinatal”. Paqui Molina es ginecóloga en el hospital de Granada y se puso en contacto conmigo en noviembre del año pasado para contarme que estaba organizando un curso y que por primera vez en España se iba a enfocar este tema desde un punto de vista multidisciplinar. Me había visto en Viva la vida y quería contar con mi testimonio. Y hasta allí nos fuimos mi historia…

  • ¿Será que no debía ser madre?

    Todos mis recuerdos están ligados a la maternidad. Catalogados por fecha en la hemeroteca de mi memoria en la sección  “lo único que le pido al universo es ser madre”. Hay personas que cuentan sus vivencias teniendo como referencia las ciudades donde han vivido, los trabajos que han aceptado, o las parejas que han tenido. Las mías, se cuentan por episodios relacionados con mi instinto maternal.   Recuerdo la primera cita con un chico con el que estuve dos años. Creo que antes de saber si le gustaba el cine o viajar, le dejé claro que yo quería ser madre. Así, sin disimulo, sin estrategias. Él todavía lo recuerda con…

  • Yo no aborté, yo parí a mi hijo

      Con conciencia plena, con desesperación. Tras muchas horas de inducción, con contracciones, con dolor.   Parí a mi hijo a pesar de que deseaba una cesárea. Lo parí, tras muchos argumentos a favor del parto, después de que la matrona me diera un consejo vital: “a tu hijo lo vas a llevar contigo toda tu vida, pero no necesitabas una cicatriz que te recuerde lo que ha pasado cada vez que te mires al espejo”. Y parí, descubriendo que el dolor que más duele es el del alma. Con la seguridad que me dio mi ginecólogo, que me facilitó el camino. Que me ayudó a sentirme capaz, a ser…

  • ¿Qué decirle a una mujer que acaba de perder a su hijo?

    A veces, ante la tragedia, enmudecemos. Las lágrimas de los demás nos inundan y no sabemos cómo reaccionar. Reconocernos a nosotros mismos que no somos infalibles y que no siempre disponemos de la palabra perfecta nos puede ayudar para perder el miedo a hablar. La mayoría de las veces no tenemos en nuestra mano la solución a los problemas de los demás, pero algo podemos hacer para consolar.   Hace poco, una chica me preguntaba qué le podía decir a su amiga, que acababa de perder a su hijo en las mismas circunstancias que las mías. Le conté que a mí me vino bien saber que tenía gente en la…

  • Carta a mi bebé estrella

    Querido hijo, mi niño, mi Uriel. Hoy habrías cumplido nueve meses y cuánta falta nos haces. Cómo es la vida: nueve meses tú dentro de mí convirtiéndote en una persona y ahora nueve meses yo fuera sin ti convirtiéndome en otra. Creo que quizá a estas alturas estarías gateando por la casa, mientras aprendías a ponerte de pie y a caminar. En cambio, fui yo la que tuvo que aprender eso de nuevo… Tal vez ya irías a la guardería y yo viviría sorteando los imprevistos diarios para llegar a tiempo a recogerte. Soñé tanto durante el embarazo que creo que no nos cabían tantos sueños en una vida. La casa sigue…

  • Tengo una estrella. Un bebé estrella.

    Que nació y murió dentro de mí. Al que no pude acunar y que se fue antes de poder tocarlo. Nos conocimos en el hospital, en una visita a mi ginecólogo. Le miré y me enamoré. Le miré y sentí que toda mi vida cobraba sentido en ese instante. Un instante que duró 9 meses… Se llamaba Uriel y su corazón dejó de latir en la semana 39 de gestación, llevándose parte del mío. Uriel, mi bebé luchado. Uriel, el sueño de mi vida. Tardó en llegar y llegó sano, guerrero como su mamá, fuerte. Un embrión que se aferró a la vida a la primera y dejó a los…